viernes, 19 de febrero de 2010

Ha cambiado el viento

El pasado miércoles cambió el viento. Y digo que cambió porque yo mismo lo pude notar. Es algo similar al dolor de juanetes que tiene mucha gente cuando cambia el tiempo, una sensación que denota un cambio inminente. Fue una sensación familiar, conocida e íntima, pero a la vez nueva y excitante.
Pero no fui el único que percibió los nuevos aires, en absoluto. Como yo, muchos cofrades de toda España entraron en la Cuaresma acarreando con ellos todos sus sentimientos y sus recuerdos más emotivos. Un olor, una imagen, un deseo… qué se yo.
Muchos otros también sintieron como yo la llamada del Nazareno, la llamada a coger nuestra cruz y seguirle. Que no se quede todo en sensaciones, sino que sepamos responder también con hechos y testimonio.
Aprovechemos el tiempo que viene, este tiempo de preparación para el triunfo de Cristo. Para el triunfo de Aquel que es Dios y hombre, y que hace que se hagan realidad en nosotros la imagen y la semejanza de Dios.

Ha cambiado el viento. ¡Despleguemos las velas!


Aquí tenéis unas imágenes de la procesión claustral con la imagen del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, que se celebró por parte de la Hermandad Dominicana, y la comunidad de padres dominicos tras la misa de la imposición de la Ceniza en S. Esteban el pasado miércoles.